La tricolor flamea en el canal de Itabaca, Galápagos.
Nos devoramos a la menor oportunidad, hombre lobo del hombre. Recuerdo Ensayo de la ceguera, de Saramago, o La Inquisición española, de Henry Kamen. ¿A qué viene esta reflexión? A la forma en que cada persona ha reaccionado ante la ley especial de Galápagos.
La Ley Especial para residentes afecta su supervivencia en las Islas, sin importar años de trabajo.
En 1998, cuando se declaraba Provincia especial a las islas, me alegré. ¡Por fin orden! Había un plazo para que los que llegaron antes de 1998 pusieran sus papeles en regla, el plazo venció y empezó el zafarrancho.
Desde un punto de vista humano, es una tragedia. Ver cómo ecuatorianos persiguen a ecuatorianos. El que una persona haya pasado embarcada en Galápagos durante lustros de su vida no sirve. Para vivir, dice la ley (o los que la interpretan), hay que estar en tierra, que el barco, aunque navegue aguas galapagueñas, aunque se visiten islas galapagueñas, aunque se le pase la vida a alguien, perdiendo nacimientos de hijos, muertes de seres queridos, que eso no cuenta. Un barco en Galápagos no es Galápagos (que poca importancia damos al mar entonces, ¿no es acaso “mar territorial”?).
Y claro, la ley es la ley. Sin embargo, qué penoso ver las consecuencias de la locura desatada a partir de la residencia. Porque ni siquiera es que se hable de dos categorías: residente o no-residente. Están los de primera, de segunda, de tercera generación. He escuchado argumentos que relacionan el derecho a la residencia con la llegada de la electricidad. Mientras mayor fuera el número de ancestros sin acceso a la luz eléctrica, mayor su derecho. Que porque un pueblo fuera fundado antes que el de la isla contigua aumentan sus potestades.
La gente se sirve de la ley para librarse de quienes les han sido antipáticos; o la mejor forma de mandar a un rival a millas de distancia, o para eliminar la competencia profesional. Así funcionaba la Inquisición, y así se quemaron cientos de personas en la edad media.
¿Qué ocurrirá luego de este aquelarre? Supongo que tal como en Ensayo de la ceguera, de pronto la gente volverá a ver, y no habrá pasado nada.
Mientras tanto, yo intento volverme también ciega. No observar cómo colegas se aprovechan de la ley para despachar a sus propios compañeros de trabajo; cómo los jefes de diversos departamentos deben quedarse callados, porque si el empleado es “residente” puede simplemente quejarse al Ingala y librarse del jefe molestoso. Se lo ha visto pasar en sociedades y organizaciones varias, si alguien tiene asegurado su trabajo no importa qué tan competente sea, entonces el esfuerzo comprometido puede ser el mínimo necesario.
No critico la Ley, no critico al Ingala, que de por sí tiene un trabajo difícil y solo cumple con su deber. Únicamente invito a los residentes (de cualquier tipo, porque al final todos somos residentes) a hacer una reflexión. El que es apto obtendrá los cargos por méritos propios, así al menos debería funcionar.
Confío en que este artículo no se malinterprete (que mucho he pensado para publicarlo) y que no termine yo también convertida en otra víctima de la ceguera por el simple derecho a expresar mi opinión.
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Comentarios (8)

escrito por PAUL, enero 26, 2010
ES SOLO UNCOMENTARIO ESPERO..TODO SE RESUELVA A FAVOR DE MEJORAR GALAPAGOS
escrito por Martinez-Buenano, enero 17, 2010
Totalmente en desacuerdo con la que escribio este articulo, es obvio que ha sido "victima" de algun tipo de marginacion por no ser "residente permanente", sugiero que sus articulos sean objetivos y no producto de su resentimiento, y si no le gusta el trato en Galapagos...que se mude a otro lado!!
escrito por Raul Salazar, diciembre 10, 2009
El proyecto de Ley de Galápagos fue consensuado profundamente en la provincia, pero desafortunadamente la LOREG la hizo el Congreso donde se prevaleció el interés individual antes que el interés colectivo, bajo el principio de conservación se atentaron contra derechos constituidos no solamente de los ecuatorianos a nivel nacional, sino tambien de los ecuatorianos que somos residentes permanentes, se favoreció el monopolio, el aumento indiscriminado de megayates con consumo inmenso de combustibles fósiles (subsidiados) y luces multicolores que por la noche favorecen la dispersión de insectos y plagas por las islas deshabitadas, la explotación laboral, se atentó contra el trabajo digno, se crearon sanciones por medio de reglamentos especiales, se creó una súper institución que bajo su criterio permite, obvia, favorece, interpreta o ejecuta la LOREG, se afectaron los derechos humanos al cual se refiere la columnista, entre otros. La nueva Constitución nos da una nueva oportunidad para rectificar, debemos desprendernos de intereses personales y respetar la supremacía de la Carta Política la cual determina que cualquier ordenamiento jurídico debe someterse a las disposiciones constitucionales en caso contrario carecerá de eficacia jurídica. El Art. 258 de la Constitución dice que Galápagos tendrá un Régimen Especial en donde sus residentes permanentes pueden usufructuar los recursos naturales por medio de actividades ambientalmente sustentables. Es ahí en donde debemos enfocar el ámbito de aplicación de la Ley de Galápagos, debemos proteger y conservar las áreas protegidas de la provincia (Parque Terrestre y la Reserva Marina de Galápagos), aquí es donde los únicos que deben usufructuar las actividades productivas son los residentes permanentes, sin monopolios, sin acaparamiento de beneficios, con mano de obra local, con salarios dignos, respetando la naturaleza, prevaleciendo el beneficio colectivo ante el individual, normando en mejor forma el turismo y la pesca, respetando y cumpliendo las leyes conexas que garantizan una existencia armónica entre el hombre y la naturaleza. La Conservación no se impone con una Ley herrada (inconstitucional), la concienciación ambiental nace del hombre libre de pensamiento que sabe lo que es bueno, sabe lo que le intereza, sabe lo que garantiza su trabajo digno y sustentable, sabe cuáles y reconoce son sus derechos y obligaciones, sabe que la costumbre no constituye un derecho, sabe que su derecho se termina donde comienza el derecho de los demás.
escrito por Alex, diciembre 08, 2009
Los ridiculos son aquellos que hablan sin tener la más remota idea de lo que son las islas , que pena que el Universo publique solo los comentarios que le conviene .
Espero que pongan este comentario:
VIVE EN LAS ISLAS Y HABLA CON EXPERIENCIA VIVIDA , Sinó estás invitado a la silla de Paula Tagle , la silla de la mediocridad y la hipocrecía de alguien que le debe todo a las islas y no hace más que hablar terriblemente de la gente que las habita .
Que pena que tengan gente asip escribiendo en un periódico tan prestigiado .
Espero que pongan este comentario:
VIVE EN LAS ISLAS Y HABLA CON EXPERIENCIA VIVIDA , Sinó estás invitado a la silla de Paula Tagle , la silla de la mediocridad y la hipocrecía de alguien que le debe todo a las islas y no hace más que hablar terriblemente de la gente que las habita .
Que pena que tengan gente asip escribiendo en un periódico tan prestigiado .
escrito por Raul Salazar, diciembre 06, 2009
Política y Galápagos.
El proyecto de Ley de Galápagos fue consensuado profundamente en la provincia, pero desafortunadamente la LOREG la hizo el Congreso donde se prevaleció el interés individual antes que el interés colectivo, bajo el principio de conservación se atentaron contra derechos constituidos no solamente de los ecuatorianos a nivel nacional, sino tambien de los ecuatorianos que somos residentes permanentes, se favoreció el monopolio, la explotación laboral, se atentó contra el trabajo digno, se crearon sanciones por medio de reglamentos especiales, se creó una súper institución que bajo su criterio permite, obvia, favorece, interpreta o ejecuta la LOREG, se afectaron los derechos humanos al cual se refiere la columnista, entre otros. La nueva Constitución nos da una nueva oportunidad para rectificar, debemos desprendernos de intereses personales y respetar la supremacía de la Carta Política la cual determina que cualquier ordenamiento jurídico debe someterse a las disposiciones constitucionales en caso contrario carecerá de eficacia jurídica. El Art. 258 de la Constitución dice que Galápagos tendrá un Régimen Especial en donde sus residentes permanentes pueden usufructuar los recursos naturales por medio de actividades ambientalmente sustentables. Es ahí en donde debemos enfocar el ámbito de aplicación de la Ley de Galápagos, debemos proteger y conservar las áreas protegidas de la provincia (Parque Terrestre y la Reserva Marina de Galápagos), aquí es donde los únicos que deben usufructuar las actividades productivas son los residentes permanentes, sin monopolios, sin acaparamiento de beneficios, con mano de obra local, con salarios dignos, respetando la naturaleza, prevaleciendo el beneficio colectivo ante el individual, normando en mejor forma el turismo y la pesca, respetando y cumpliendo las leyes conexas que garantizan una existencia armónica entre el hombre y la naturaleza. La Conservación no se impone con una Ley herrada (inconstitucional), la concienciación ambiental nace del hombre libre de pensamiento que sabe lo que es bueno, sabe lo que le intereza, sabe lo que garantiza su trabajo digno y sustentable, sabe cuáles y reconoce son sus derechos y obligaciones, sabe que la costumbre no constituye un derecho, sabe que su derecho se termina donde comienza el derecho de los demás.
Raúl Salazar Herrera
El proyecto de Ley de Galápagos fue consensuado profundamente en la provincia, pero desafortunadamente la LOREG la hizo el Congreso donde se prevaleció el interés individual antes que el interés colectivo, bajo el principio de conservación se atentaron contra derechos constituidos no solamente de los ecuatorianos a nivel nacional, sino tambien de los ecuatorianos que somos residentes permanentes, se favoreció el monopolio, la explotación laboral, se atentó contra el trabajo digno, se crearon sanciones por medio de reglamentos especiales, se creó una súper institución que bajo su criterio permite, obvia, favorece, interpreta o ejecuta la LOREG, se afectaron los derechos humanos al cual se refiere la columnista, entre otros. La nueva Constitución nos da una nueva oportunidad para rectificar, debemos desprendernos de intereses personales y respetar la supremacía de la Carta Política la cual determina que cualquier ordenamiento jurídico debe someterse a las disposiciones constitucionales en caso contrario carecerá de eficacia jurídica. El Art. 258 de la Constitución dice que Galápagos tendrá un Régimen Especial en donde sus residentes permanentes pueden usufructuar los recursos naturales por medio de actividades ambientalmente sustentables. Es ahí en donde debemos enfocar el ámbito de aplicación de la Ley de Galápagos, debemos proteger y conservar las áreas protegidas de la provincia (Parque Terrestre y la Reserva Marina de Galápagos), aquí es donde los únicos que deben usufructuar las actividades productivas son los residentes permanentes, sin monopolios, sin acaparamiento de beneficios, con mano de obra local, con salarios dignos, respetando la naturaleza, prevaleciendo el beneficio colectivo ante el individual, normando en mejor forma el turismo y la pesca, respetando y cumpliendo las leyes conexas que garantizan una existencia armónica entre el hombre y la naturaleza. La Conservación no se impone con una Ley herrada (inconstitucional), la concienciación ambiental nace del hombre libre de pensamiento que sabe lo que es bueno, sabe lo que le intereza, sabe lo que garantiza su trabajo digno y sustentable, sabe cuáles y reconoce son sus derechos y obligaciones, sabe que la costumbre no constituye un derecho, sabe que su derecho se termina donde comienza el derecho de los demás.
Raúl Salazar Herrera
escrito por Antonio, noviembre 29, 2009
Es ridículo que se quiera defender la mediocridad con una cedula de colono permanente donde queda entonces la calidad? y la libre competencia? Son los mismos colonos quienes son unos predadores del medio ambiente no son naturalistas de corazón pero unos hipócritas.
Si el Presidente Correa no abre sus ojos ante lo que se viene tendremos que llamar a las islas como
La República Independiente de Galápagos. Es eso lo que se pretende?
Si el Presidente Correa no abre sus ojos ante lo que se viene tendremos que llamar a las islas como
La República Independiente de Galápagos. Es eso lo que se pretende?
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Por otro lado, a los marinos mercantes que trabajan en los barcos no se les puede impedir su derecho al trabajo estipulado muy claramente en la Constitución, ni siquiera en paises como Inglaterra y EEUU o peor aún e Arabia Saudita o la CE jamás se les niega la visa, pero en nuestro propio país esto está ocurriendo cada vez con más frecuencia, pisoteando nuestra propia constitución. Si ellos trabajan en los barcos deberían tener una visa especial como lo hacen en cualquier parte del mundo,además de que ninguna forma están incrementando la poblacion urbana de las islas.
Esto debe ser tratado con sentido común y ciertamente no ser utilizado (como Ud.lo menciona en su artículo) para resolver rencillas personales.