Bicivilízate es una de las campañas emprendidas por la fundación ‘Un cambio por la vida’, la cual consiste en la seguridad de ciclistas, peatones y motorizados en Galápagos.
“Qué bonito que existiera solamente el mínimo necesario de vehículos motorizados, que contáramos con una ciclovía segura de Puerto Ayora... que todas las calles del pueblo tuvieran carriles para avanzar pedaleando”.
En mi artículo anterior mencioné una frase del escritor libanés Amín Maalouf: “Para que una sociedad pueda trazar la frontera entre su hoy y su ayer, tiene que contar con algo en qué asentar su dignidad, su respeto propio, su identidad...”.
Existe una fundación que, a mi parecer, ha descubierto la esencia para que los habitantes de Galápagos marquemos esa línea y miremos al futuro con el orgullo de una manifestación cultural propia. Me refiero a ‘Un cambio por la vida’ y en concreto a su campaña Bicivilízate.
¿Quién no tiene una bicicleta en Galápagos? Las hay de todos los colores y tamaños, con cochecitos para llevar a los hijos, canastas para las compras, accesorios para un pasajero extra. ¿Cuántas veces al día no nos topamos con chicos que entrenan en la carretera? Vestidos muy profesionalmente y cruzando Santa Cruz, de sur a norte, de norte a sur.
La bicicleta nos identifica, inclusive diría yo, más que el mar. Muchos isleños le temen al océano, sus criaturas les son ajenas. Pero sin importar procedencias, la bicicleta nos es familiar, aviva recuerdos de infancia, seamos de raíces costeñas, serranas, amazónicas o internacionales. Pues entonces que sea la bicicleta el vehículo, y textualmente, que nos unifique para inventar una identidad, marcar la diferencia con el resto del mundo.
‘Un cambio por la vida’ tiene el gran sueño de crear ciudades sostenibles y justas, con el uso de espacios públicos en el mar, desarrollo de deportes acuáticos, movilidad responsable; todo lo que implique vivir de manera razonable, en mayor armonía con el medio ambiente y siendo consecuentes con la responsabilidad de habitar un patrimonio natural de la humanidad.
Y Bicicletízate se mueve de verdad, otra vez, textualmente. En junio 3, trescientos cincuenta “bicicletavilizados” de Puerto Ayora esperaban al presidente Rafael Correa para invitarlo a entrar a la población pedaleando. Y así lo hicieron, presidente, comitiva y civiles con la sonrisa al viento por las calles del pueblo.
El presidente se comprometió entonces a construir ciclovías que conecten Puerto Ayora-Bellavista-Santa Rosa y el Canal Itabaca, así como a edificar un velódromo y los respectivos espacios de entrenamiento para los ciclistas deportistas. ‘Un cambio por la Vida’, nació en memoria de Patricio Proaño Bravo y de las demás víctimas de accidentes viales en Galápagos. Patito fue un joven carismático, de muchos amigos; el afecto por Pato vive hoy en el cariño y las ganas por proteger la vida y fomentar una comunidad sostenible.
Bajo el objetivo de consolidar el uso de la bicicleta como vehículo oficial de la movilidad responsable en las islas, ‘Un Cambio por la Vida’ plantea dar soporte técnico al Gobierno Municipal de Puerto Ayora para la implementación de espacios para la bicicleta y para adecuar velocípedos de uso público. Se propone además generar procesos de sensibilización, educación y prevención en los usuarios de la bicicleta.
Qué bonito que existiera solamente el mínimo necesario de vehículos motorizados, que contáramos con una ciclovía segura de Puerto Ayora a mi parroquia, Bellavista, que todas las calles del pueblo tuvieran carriles para avanzar pedaleando. Gente dorada, saludable, responsable; de piernas, brazos, corazones envidiables; que una persona “bicivilizada” se convirtiera en sinónimo de “galapagueñizada”.
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