Una humorística mirada a la dictadura
Las dictaduras me persiguen, o inconscientemente las busco. No sé. Lo cierto es que los dos últimos libros que he leído hablan de dictaduras: el de Laura Restrepo, de la argentina; y el de Luis Sepúlveda, de la chilena. De Restrepo les conté. Converso ahora de la obra de Sepúlveda, autor chileno que se enmarca en la generación posboom -lo que vino luego del realismo mágico que tanto sedujo- y vive en Gijón, España.
El libro que leí se titula La sombra de lo que fuimos, y con este Sepúlveda ganó el pasado febrero el Premio Primavera de Novela 2009, galardón dotado de 200.000 euros (más de 250.00 dólares).
Lo primero que me llamó la atención de esta obra fue su extensión. Es una novela corta. Apenas 173 páginas. Y enseguida conecté ese detalle con una frase que le escuché hace poco a César Aira, escritor argentino invitado a la Expolibro: Entre más extenso es un libro, menos literatura contiene. Si le creo a Aira, pensé, estoy ante literatura pura. Ante una joya.





