futbol ecuador

A prueba de terremotos

per1120110

Ottón Lara, ingeniero civil, cursa una maestría en Filosofía de  Ingeniería de Terremotos en la Universidad de California en Berkley.

per2120110

Vinicio Suárez, ingeniero civil, especializado en estructuras en la Universidad de Carolina del Norte, participó en la predicción.


Dos ingenieros civiles ecuatorianos ganaron un concurso en el que debían pronosticar el efecto de 6 movimientos telúricos sobre la columna de un puente. Sus cálculos fueron casi exactos.

Son ingenieros civiles y están dedicados a investigar con el único fin de reducir el riesgo sísmico en la construcción y mejorar los diseños estructurales. Ambos son maestros universitarios y acaban de obtener un premio a la excelencia por su aproximación matemática en un experimento organizado por la PEER (Pacific Earthquake Engineering Research Center) y NEES (Network for Earthquake Engineering Simulation), entidades dedicadas a prevenir desastres con mejores técnicas de ingeniería.

Ottón Lara, guayaquileño, profesor de la Escuela Politécnica del Litoral, y Vinicio Suárez, lojano, maestro de la Universidad Técnica Particular de Loja, integraron el equipo junto con los supervisores Carlos Ventura, de la Universidad de British Columbia en Canadá, y Vitelmo Bertero, de la Universidad de California en Berkeley.

PEER y NEES convocaron al concurso en septiembre. Consistía en predecir el comportamiento de una columna a escala real probada en una mesa vibratoria en el Centro de Ingeniería Estructural Englekirk de la Universidad de California en San Diego.

Era una “predicción a ciegas”, explica Ottón Lara, en la que, basados en modelos matemáticos, debían simular la respuesta de esa columna ante el impacto de seis terremotos diferentes, de una magnitud promedio de 6,9 grados. Uno de ellos fue el de Kobe ocurrido en Japón en 1995.

Los organizadores proporcionaron los planos de la columna, que tenía 7,3 metros de altura desde la base, un diámetro de 1,2 m y soportaba un bloque de concreto de 250 toneladas. Los concursantes, 51 equipos de 14 países, debían realizar los cálculos y hacer la predicción.

Ottón Lara había desarrollado un modelo matemático para su tesis doctoral sobre filosofía de ingeniería de terremotos en la Universidad de California, en Berkeley, y se animó a concursar para probarlo.

Los cálculos, explica él, se hacen a través de las ecuaciones de la dinámica estructural, pero a esto se suman algunas variantes, como cuál es la deformación máxima del acero o el concreto, cuántos ciclos de carga puede resistir la columna, la intensidad, entre otros.

Daniel Toro, un ingeniero de la Espol que fue su alumno, lo ayudó en el ingreso de datos, a sacar resultados, entregar gráficos. El proceso llevó casi tres semanas.

Los resultados se ubican en una especie de tabla en la que se detalla cuál fue el desplazamiento horizontal de la columna frente a cada terremoto (valores mínimos y máximos), la aceleración, la flexión, el cortante –que es una fuerza que se genera en los terremotos y como su nombre lo indica corta la columna–, la curvatura, cómo se va deformando, el desplazamiento al final del terremoto, etcétera.

La simulación es posible gracias a un marco de trabajo computacional, denominado Opensees (Simulation of Earthquake Engineering System), en cuyo manejo Vinicio Suárez es experto. Él enseñó su empleo a Ottón y supervisó el desarrollo de la simulación.

Este docente e investigador, con una maestría en estructuras y un doctorado en ingeniería sísmica en la Universidad de Carolina del Norte, aprendió a usar esta herramienta, que es una de las más avanzadas en el campo estructural, hace siete años.

El Opensees es un sistema de código abierto que fue diseñado por la Universidad de California en Berkeley justamente para simular el comportamiento de estructuras bajo el ataque de terremotos. “Es una herramienta de simulación, como realidad virtual. Al programa le indica exactamente cómo es la columna que se va a construir en la realidad, la define a través de una serie de comandos y luego se ingresa el terremoto que va a afectar a la columna”, explica él.

En San Diego, la columna fue construida, montada en la mesa vibratoria y sometida al efecto de terremotos. Los resultados que se aproximaran más al experimento fueron premiados, entre esos el de estos ingenieros ecuatorianos.

“El principal resultado es que gracias a esto tenemos pruebas de que estas simulaciones que somos capaces de hacer sí son una representación de la realidad. Y las mismas técnicas, herramientas y criterios se pueden aplicar a nuevas estructuras”, señala Vinicio.

Ottón dice que con estas pruebas ellos mejoran las estructuras de construcción y se establecen nuevas metodologías para el diseño. “Este modelo sirve para diseñar, para comprobar diseños, pero lo más importante es aplicarlo a estructuras existentes para ver reacción ante terremotos”. Y pone ejemplos locales como realizar un análisis del edificio del Ministerio de Agricultura, de hospitales y escuelas, que son sitios de afectación en un terremoto.

Peers envió la semana pasada el diploma con el reconocimiento.
Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario

busy
 
Especial: Cocina
La Revista en Twitter

Columnistas


Noticias Más Leídas

Últimos Comentarios

El escultor de la fauna guayaquileña
estoy orgulloso de mi padre quien me muestra dia a dia que el arte es algo inimaginable y sin limites. por eso quiero llegar a ser como tu o...
Aprendizaje del ruso
Un cordial saludo, vi un reportaje de ustedes sobre lo que realizan los cursos del idioma ruso, me puede ayudar con el lugar exacto donde se...
Aprendizaje del ruso
disculpe puede confirmarme la dirección de la academia o algún numero de contacto gracias BENDICIONES !!...