El balcón está en el dormitorio principal, el cual permite ventilación cruzada y vista al patio.
Diseño de balcón trabajado con la estética de los balcones de Urdesa de los años 70.
Casa que reinterpreta la arquitectura de Guayaquil de fines del siglo XIX. Los balcones conservan las dimensiones de los antiguos; pero están construidos en acero y vidrio templado.
Protección
Dulce hogar
Enriqueciendo el alma
Haga del espacio que rodea el balcón, un lugar donde pueda estar relajado. Decórelo a su gusto.
Los balcones han formado parte del escenario de grandes historias, por ejemplo, la de amor entre Romeo y Julieta. La doncella se asomaba en él para escuchar los versos que le recitaba su amado.
Según el diseño, pueden ser espacios pequeños, generalmente abiertos, sobresalen de la fachada y se los conforman con el uso de algún pasamano o cerca de protección.
En nuestro país son de exclusiva herencia española de la época de la Colonia, al igual que la mayoría de los países de América.
La arquitecta Ma. Isabel Fuentes explica que hay varios tipos de balcones, entre ellos los abiertos, cerrados, rasos (que no sobresalen del muro de fachada), largos.
En la actualidad, para Fuentes, pocas son las personas que se asoman al balcón, sino que los utilizan como un espacio amortiguador del ambiente exterior. Y es que mejora la condición interior, en cuanto a incidencia solar y protección de lluvia. Decórelos a su preferencia, llénelos de vegetación y de algún mueble para que complemente el ambiente. (L.L.V).
Protección
Los balcones “toman vida” con las plantas y estas, generalmente, están contenidas en maceteros. Por eso tienen que conseguirse macetas que sean resistentes. Las que observa en la imagen son de polietileno.
Dulce hogar
Aunque esta casa no tiene un balcón, llama la atención por su original diseño. Parece estar formada por un gran marshmallow. El autor de esta obra de “fantasía” es el escultor austríaco Erwin Wurn.
Enriqueciendo el alma
Cualquier lugar de nuestro hogar es adecuado para realizar una de las actividades más enriquecedoras: leer. Disfrute del placer de las letras. Averigüe o vaya a la librería más cercana y compre un texto de interés.
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