En una escena de A single man: Colin Firth y Julianne Moore.
Colin Firth insiste en que su nueva película no es acerca de un homosexual. “Es una historia de amor”, explica el actor británico, “y el amor es amor. Esta es una película en la que alguien echa de menos al amor de su vida. Puede ser una mujer, puede ser un hombre. Que él sea gay no es la característica más sobresaliente de lo que Tom Ford quería hacer con esta película. Es acerca de un hombre digno que está luchando con la pérdida del amor”.
Sin importar cómo se le dé vueltas al tema, A single man está causando gran sensación en medio del hartazgo de películas de la temporada. Está nominado al Oscar (cuya ceremonia será el 7 de marzo) en la categoría Mejor Actor.
“Es difícil juzgar a un actor que ve satisfecha su enfermiza e insaciable necesidad de atención”, bromea Firth, “pues probablemente esté en su mejor momento. Vuélvame a preguntar cuando nadie me esté poniendo atención”.
“La película ofrece un exceso de riquezas para un actor. Interpreto a un hombre que tiene un exterior muy tranquilo, pero que debe vérselas con una marejada de emociones como desesperación, rabia y miedo. La gama de emociones fue como abrir el cofre del tesoro de un actor”, dice.
El éxito de la película, afirma Firth, se basa menos en su actuación que en el trabajo del director Tom Ford. “Tom y yo corrimos un gran riesgo uno con el otro”, afirma el actor. “Fue un gran acto de fe, pues no había ninguna garantía de que fuera a funcionar. Tom debutaba como director y a mí me tocó verlo convertirse en cineasta, pero los dos nos metimos en esto sabiendo que no lo hacíamos por el dinero. Yo no tenía ni idea de cómo iba a terminar todo. Tuve que depositar mi confianza en Tom y, a fin de cuentas, resultó ser algo muy especial”.
“En manos de otro director, ese papel hubiera funcionado de otro modo”, continúa Firth. “Tom me dio plena libertad de crear un personaje real. Solo tuvimos cinco semanas para rodar la película y yo tenía que hacer las cosas de prisa. El personaje de George acabó teniendo mucho de Tom y mucho de mí también. Lo creamos juntos”.
En entrevista por separado, Ford dice que Firth fue su primera opción para interpretar a George. “Colin, como actor, es muy sutil y matizado”, señala el director. “Puede comunicarse sin mover nada en la cara. Puede telegrafiar lo que esté sintiendo su personaje y pienso que él encarnó este papel muy bellamente”.
En cuanto a la sexualidad del personaje, Firth asegura que nunca fue problema. “Aunque implique a un personaje homosexual”, afirma, “aborda cuestiones que no podrían ser más universales, como la muerte y el duelo”.
En su vida personal, el actor (49 años) fue novio de Meg Tilly, con quien tuvo un hijo; también se relacionó con Jennifer Ehle; en 1997 se casó con Livia Giuggioli, con quien procreó dos hijos: Luca y Mateo. Firth asegura que no le interesa ser considerado símbolo sexual. “Los protagonistas románticos son más bien monótonos. Para el actor, no tienen nada en donde hincar el diente y sacar algo. Supongo que Darcy tiene un lado presuntuoso, pero parece haberse convertido en el ideal romántico más bien por accidente. No entiendo muy bien eso, la verdad”, afirma.
El actor explica que su método para elegir papeles se reduce a una sencilla idea. “O quiero emprenderlo o no quiero”, afirma. “Por supuesto, hay momentos en la carrera en los que se acepta un papel por pura necesidad... simplemente necesitamos trabajo. Esa es una preocupación muy real para todos los actores. Pero el lujo de tener trabajo de manera regular es que nos permite, ya ve, evaluar cada proyecto y lo que significa para nosotros. Pero eso no quiere decir que piense que he tomado elecciones deslucidas en el pasado”.
Compartir
Enviar email
Comentarios (0)

Escribir comentario






...