En 1941 nació Évora, en la ciudad de Mindelo, en la isla de São Vicente (Cabo Verde). También se la apoda ‘La reina de la morna’.
La tierna voz de esta cantante resalta los sentimientos en su música, y los oyentes que no entienden el portugués son cautivados por la magia de sus canciones. En el 2004 ganó un Grammy.
La llaman “a diva dos pés descalços” –la diva de los pies descalzos– y suele actuar así como un saludo simbólico para el Cabo Verde pobre, el pequeño estado insular en desarrollo donde nació y aún vive, y que ella evoca en sus canciones.
Cesária Évora misma nació en la pobreza en los años 1940. Su padre falleció poco después de que cumpliera los siete años de edad, y ella y sus seis hermanos fueron criados en circunstancias difíciles por su madre, con sus escasas ganancias como cocinera. La joven Cesária fue dejada bajo los cuidados de un orfanato local, donde aprendió a cantar en el coro.
“Mis canciones tratan de cosas perdidas y nostalgia, amor, política, inmigración y realidad”, dice. “Nosotros cantamos sobre nuestra tierra, sobre el sol, sobre la lluvia que nunca llega, sobre la pobreza y problemas, y sobre cómo vive la gente en Cabo Verde”, resalta Cesária en su página web.
Desde los 16 años estaba ganando una precaria existencia, cantando en los bares de su ciudad natal, Mindelo, en la isla de São Vicente. Hizo suyos los evocadores sonidos del morna local –llamado así según el verbo inglés mourn (lamentar)–, cuyas raíces se remontan a los tiempos en que Cabo Verde, a 560 kilómetros de la costa de África occidental, era una importante estación en el comercio de esclavos. Su música gira en torno de los temas de sufrimiento, melancolía y exilio.
Luego, su gran oportunidad llegó después de los 40 años, cuando fue invitada a dar una serie de conciertos en Lisboa durante la década de los noventa y conoció a José da Silva, un joven francés con raíces en Cabo Verde.
Fue ganadora del Grammy 2004 al mejor álbum de World Music y también la distinguieron con el nombramiento de Caballero de la Legión de Honor de Francia en el 2009 y con más de cinco millones de discos vendidos en todo el mundo desde 1988, revelan el misterio y el encanto de sus canciones.
La celebrada autora de Miss Perfumado (1992), Sodade (1994), Voz D’amor (2003) o Rogamar (2006), es también llamada ‘la reina de la morna’ –un género musical originario de Cabo Verde con reminiscencias del fado portugués, el tango argentino o la modinha brasileña–.
Ella es considerada como la voz del pasado de los esclavos y la del presente de la esperanza en África, y sus canciones aún vuelven a sus raíces.
“La pobreza siempre ha sido una cosa irreal para ustedes, ¿qué derecho tienen para juzgar la situación en nuestro país?”, reta a los oyentes en la canción Tudo Tem se Limite (Todo tiene un límite).
O en un humor más optimista, canta en Jardim Prometido: “Cabo Verde es verde en nuestro corazón. Llenas de amor, nuestras manos harán que el verde florezca en la tierra”.
En diciembre del 2009 regresó tras tres años de silencio y luego de un infarto cerebral en el 2008, con el álbum Nha sentimento, en el cual vuelve a trabajar con el compositor Teófilo Chantre e incluye catorce mornas y coladeras antiguas, un estilo que le dio la fama internacional y que ahora ha fusionado con sonidos árabes.
Durante mucho tiempo Cesária siempre se había resistido a asociar su nombre con cualquier agencia humanitaria, pero el año pasado se convirtió en una embajadora contra el hambre en el Programa Mundial para la Alimentación –la primera artista africana en asumir ese papel–, después de ver el impacto de su Programa de Alimentación en las escuelas en Cabo Verde. “Pude ver con mis propios ojos cómo la comida atraía a los niños a la escuela”, dijo. “Necesitamos educar a nuestros niños si queremos que nuestro continente prospere, pero no pueden aprender si van a la escuela con hambre”.
“Dios decidirá el momento en que tenga que parar”, afirma rotunda, refiriéndose a los meses que estuvo alejada de la escena. Porque Évora tiene fuerza para una nueva gira y se siente bien, declara, aunque como todos los años, regresará desde diciembre y hasta el mes de marzo a su amado Cabo Verde.
Fuentes: www.cesaria-evora.com, EFE y www.youtube.com (cesaria evora)
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