Fresco de Rafael de 1510 que representa, de acuerdo con una reciente hipótesis, el cielo en Roma para el momento de la elección pontificia de Giulio I (31 de octubre de 1503), tres horas después de la puesta del sol. La fecha fue escogida por los astrólogos. La obra está en el Vaticano.
Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov firmaron el 8 de diciembre de 1987 un tratado antimisiles nucleares. Nancy Reagan confesó que programaba la feha de reuniones así según las recomendaciones de una astróloga.
Nancy Reagan
“Los astros señalan que este es un momento crucial para la historia, la persona, el gobierno, la política mundial. Pero no se trata del fin del mundo, sino que es época de cambios”.
Michael Lutin, astrólogo
Bernardo Mora
Mario Vannucci
Los antiguos egipcios vieron que la aparición de una estrella coincidía con las crecidas del río Nilo, en el inicio de la astrología.
¿Qué ocurrirá en nuestras vidas? ¿Cuál será nuestro futuro en el amor, el trabajo, el dinero, la salud o la familia? Esas son preguntas que muchos nos hacemos cada día. Desde la antigüedad, hombres y mujeres han confiado en que las estrellas pueden ayudarnos a responderlas.
Los astros pudieron haber ayudado a acelerar el fin de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Al menos así lo considera Nancy Reagan, ya que alguna vez confesó que tenía la costumbre de consultar a una astróloga para escoger los días en que su difunto cónyuge, Ronald Reagan (Acuario), cuadragésimo presidente de los Estados Unidos, se reuniría en los años ochenta con el entonces secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov (Piscis), cuando ambos gobiernos daban forma al acuerdo que pondría fin a los enfrentamientos ideológicos que habían mantenido desde 1945, tras el final de la II Guerra Mundial.
Los astros predispusieron positivamente a Reagan y Gorbachov a lograr los mejores resultados en la búsqueda de la paz, según Nancy, quizás siguiendo una vieja tradición del pueblo estadounidense, ya que se sabe también que George Washington y demás padres de los Estados Unidos emplearon la astrología para elegir la fecha más conveniente para la declaración de Independencia: 4 de julio de 1776.
Pero la astrología no se ocupa solo de la política. Ni asegura resultados positivos, tal como lo aprendió Raymond Doménech, exentrenador de la selección francesa en el Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010. Resulta que monsieur Doménech es un fanático de la astrología, de esos que consulta el horóscopo cada día para planificar su vida y, dicho sea de paso, escoge a sus equipos en función del signo zodiacal de sus jugadores, para que quede “aprobado” por los astros.
Esa preferencia lo motivó el año anterior a desechar futbolistas Escorpión “porque en la cancha se matan entre ellos”, señaló, y del signo Leo, porque cuando alguno está en la defensa “va a querer lucirse en algún momento y eso nos cuesta”, según publicó el diario inglés Telegraph.
Sin embargo, haber escuchado a las estrellas dejó estrellado a Doménech: Francia no pasó la primera ronda del torneo y afrontó escándalos de indisciplina.
Las primeras estrellas
La enciclopedia Encarta define a la astrología como la disciplina que observa, analiza y estudia las posiciones y movimientos de los astros, en especial el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas, relacionándolos con el desarrollo de los acontecimientos que se producen en la Tierra.
Los astrólogos sostienen que la posición de los astros en el momento exacto del nacimiento de una persona (y los movimientos posteriores de los planetas) reflejan el carácter de esa persona y, posteriormente, definen de alguna manera la armonía futura del individuo con su entorno.
A pesar de que esta área nunca ha llegado al sitial de ciencia, resulta justo afirmar que sí tiene ciertos fundamentos científicos. Por ejemplo, está más que comprobado que la Luna tiene cierto control sobre los líquidos del planeta (como las mareas), por ello resulta muy viable pensar que ese astro pueda ejercer cambios sobre el cuerpo humano, conformado por el 75% de agua.
También se ha comprobado que el fenómeno lunar se hace sentir en la savia de las plantas, cuya influencia provoca que ascienda a la parte más elevada y descienda gradualmente a lo largo de todo el tallo.
El ser humano se ha percatado de la influencia de los astros desde hace 5.000 años, según registra la historia en Mesopotamia (hoy Irak) y Egipto. Desde esos tiempos la naciente astrología se trataba de una mezcla de religión, ciencia y creencias para determinar la coincidencia de movimientos de las estrellas con ciertos eventos, como la caída de reyes o resultados de batallas, Por ello, los soberanos solían tener sus propios astrólogos.
Los primeros vaticinios apuntaban también a la agricultura. Fue el caso de los egipcios, para quienes era importante prever la fecha de la crecida del Nilo porque permitía la inundación de las orillas y, consecuentemente, la fertilización de las tierras. Ellos observaron que la inundación comenzaba cuando la estrella fija Sirio (la más brillante en el cielo nocturno, hoy llamada Alfa Canis Maioris,) aparecía en el horizonte al mismo tiempo que el Sol.
La propia Biblia otorga el título de sabios a los astrólogos, aunque las escrituras no impidieron que en el siglo XVI la Iglesia rechazara formalmente a esa práctica por considerarla herética, contradecir la doctrina del cristianismo y dejar en duda el libre albedrío de los humanos, aunque autoriza su uso para navegación, agricultura y medicina.
CARTA ASTRAL DEL ECUADOR
El astrólogo Bernardo Mora realiza la carta astral del Ecuador considerando la fecha de nacimiento del Estado, en este caso, el día de la separación de este territorio de la Gran Colombia para el nacimiento de la República del Ecuador, el 13 mayo de 1830, con la hora especulativa de 07:45 y la ubicación de Quito, ya que en estas situaciones se emplean las capitales. Por eso nuestro país es Tauro.
“Las cartas de los países reflejan la conciencia colectiva del pueblo, y como el Ecuador tiene el Sol en Tauro podemos decir, por ejemplo, que a los ecuatorianos nos gusta la comodidad. La Luna está en Capricornio y en aspecto de conjunción con Neptuno, el cual es regente de Piscis.
Eso habla de que somos muy piscianos, es decir, buena gente y muy religiosos, incluso bastante aguantones, pacientes y comprensivos. También podemos llegar al papel de víctimas, tal como lo expresa la manera en que las escuelas narran nuestra historia de límites”.
Mora agrega: “Para los próximos meses se observa una marcada presencia de Venus, que tiene que ver con la economía y los recursos del país. Este planeta está bastante activado del 25 de octubre al 30 de diciembre, lo cual significa una especie de remezón económico. Esta situación se repite en abril del 2012. Estos cambios invitan al ecuatoriano a ser prudente y a elevar su nivel de conciencia para contribuir al bienestar colectivo y mejorar nuestra vida, teniendo una buena actitud”.
Las predicciones de Lutin
Actualmente, la astrología permanece en el campo de las creencias y la paraciencia. Esta última abarca fenómenos que no pueden ser reproducidos en un laboratorio o para los que no se encuentra una explicación dentro de la física.
Sin embargo, personalidades como Isaac Newton, uno de los grandes científicos, le daban mayor valor y él mismo la practicaba. Y astrólogos como Nostradamus aún despiertan acalorados debates sobre el valor de sus profecías.
Hoy en día, la astrología sigue atrayendo la atención de la humanidad y marca pautas interesantes en las vidas de las personas, tanto así que casi todo periódico del planeta dedica una sección al horóscopo, y la voz de los astrólogos contemporáneos resulta inquietantemente atractiva cuando sus lecturas coinciden (o se aproximan) a aspectos cotidianos de nuestras existencias pasada o presente. Eso provoca que, voluntaria o involuntariamente, muchos presten especial atención cuando hablan del futuro.
Un personaje actual que genera tales reacciones es el neoyorquino Michael Lutin, quien por 25 años publicó su columna astral en la famosa revista Vanity Fair, mezclando sus predicciones con buenas dosis de humor e irreverencia.
Considerado un Nostradamus moderno, pero calvo y con barbita de candado, Lutin es tan respetado que ha sido entrevistado en programas como el ‘Tonight Show’ y ha dictado charlas en lugares tan intelectuales como la Universidad de Harvard y el Club Nacional de Prensa de Washington D.C.
En una entrevista realizada en enero anterior y publicada en internet, Lutin comenta sobre uno de sus recientes libros, Made in Heaven (Hecho en el Cielo), que explica lo llamó así porque aborda “la astrología de por qué la gente que te atrae, eventualmente te vuelve loco”. Lutin sonríe al hacer tales declaraciones y agrega que la gente siempre le pregunta ¿con qué signo debería estar?, a lo que él responde que cualquier signo puede funcionar si la persona se compromete verdaderamente hacia la relación.
Este experto también es escuchado en temas globales. Por ejemplo, en diciembre del 2006 publicó en la revista Vanity Fair un artículo sobre el destino de los Estados Unidos visto desde la astrología.
El autor había basado sus predicciones comparando ciclos planetarios previos con situaciones históricas y actuales, encontrando paralelismos históricos entre el pasado y el presente de la nación estadounidense, los cuales toman lugar dentro del contexto astrológico de la repetición de ciclos colectivos.
Hace cinco años, Lutin escribió: “La nación de los Estados Unidos nació el día 4 de julio del 1776, cuando Plutón estaba en Capricornio. En estos momentos Plutón se está preparando para entrar de nuevo en ese signo del zodiaco, luego de 230 años (lo cual es la duración de un ciclo de este planeta alrededor del sol). Durante los próximos 19 años Plutón estará transitando por Capricornio, y eso va a traer cambios fenomenales en la estabilidad de este país. Las semillas sembradas hace más de dos siglos ahora van a germinar”. El experto declaraba en el 2006 que estos tiempos serían similares a los años de la Gran Depresión.
A inicios de este año, Lutin comentaba en una entrevista en su país que, según las estrellas, este es un momento inusual en la sociedad, “se sebe a que los tres planetas más alejados van en dirección al final del zodiaco, lo cual nunca había sucedido en nuestro tiempo de vida. Este es un momento crucial para la historia, la persona, el gobierno, la política mundial”, explicó Lutin, aclarando que no se trata del final del mundo, “si tienes una hipoteca, debes seguirla pagando”, bromeaba, pero dice muy en serio que esta es una época de cambio y reflexión, un momento para detener patrones de vida repetitivos vividos en el amor, los negocios u otro aspecto, para renunciar a algo que consideramos valioso, pero que nos impide crecer.
Los expertos en astrología coinciden en que las decisiones labran el futuro, ya que los astros son como el viento que sopla las velas en el océano: apuntan a una dirección, pero la llegada al puerto depende del marinero que está a cargo de las velas del barco.
Fuentes astro.com, enfemenino.com, Wiki-pedia, www.santosrios.com, agronet.com.mx
Una posible ventana para conocerse a sí mismo
La astrología no pretende conseguir la aceptación de los científicos, ya que ellos conciben el conocimiento relacionado con hechos regulares de la naturaleza y comprobables en laboratorios.
Pero la astrología “es otro tipo de ciencia”, indica el guayaquileño Bernardo Mora, quien practica la astrología psicológica desde hace 22 años. La astrología funciona según el principio metafísico de la Ley de Correspondencia, que señala “como es arriba es abajo”, agrega Mora, explicando que se trata de la relación entre el cielo y la Tierra. “Por ello una carta astral bien hecha puede ayudarle a la persona a conocer qué vino trayendo cuando nació, a reconocerse y a descubrir el sentido de su vida”, señala el experto, quien es ingeniero químico, diplomado en la Facultad de Estudios Astrológicos de Inglaterra y posee un doctorado de la Universidad de Metafísica (California, EE.UU.).
Mora explica que la astrología responde a sincronicidad, que puede definirse como una coincidencia significativa de dos o más sucesos en la que está implicado algo más que el puro azar. Ese principio fue estudiado por Carl Jung, un respetado médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo.
“La mejor prueba de la astrología es cuando la persona recibe su carta astral y dice: ‘sí, ese soy yo’. Aunque también hay charlatanería de malos astrólogos que desacreditan esta actividad”, indica.
El astrólogo venezolano Mario Vannucci, conocido en Ecuador por su participación en el programa ‘El Club de la Mañana’ (RTS), radica en México desde hace tres años. Él dice que la astrología es una muy antigua, “que ha sido documentada entre las culturas más relevantes como la egipcia, la sumeria, la inca y la maya”, señala este experto cuya carrera lo ha llevado también a Costa Rica, Honduras y España.
Este experto afirma que muchos ecuatorianos creen en la astrología, ya que varios aún le escriben por vía internet y en su cuenta de Facebook.
El experto comparte que se introdujo en ese mundo cuando, a eso de los 24 años, tras la muerte de sus padres, “decidí acudir a una lectura de carta astral con una de las expertas más reconocidas de Venezuela, Marisela Escalante”. A ello le envió anticipadamente su fecha de nacimiento. ”Cuando llegué a la consulta me esperaba con mi carta en mano, y al verme dijo sin conocerme: «acaba de entrar la persona a quien heredaré todo mi conocimiento»”. Y con ella se capacitó por más de 3 años.
La astrología sigue manteniendo rechazos. Uno de sus opositores fue el científico, astrónomo y escritor Carl Sagan, fallecido en 1996. Él indicó: “Se puede formular un buen número de críticas válidas de la astrología: por ejemplo… su lista de objetos supuestamente celestiales que se limita principalmente a objetos conocidos por Tolomeo en el siglo II… la imposibilidad de la astrología de pasar el test de los gemelos idénticos (que deberían tener el mismo escenario astral), las importantes diferencias en horóscopos hechos a partir de la misma información de nacimiento…”






