El centro continúa siendo el lugar de la ciudad que presta más variedad de servicios.
Arq. Felipe Huerta.
Arq. Rosa Rada.
CONSEJO
Porcentaje
Ciento setenta personas laboran en el almacén que posee modernos escaparates, escaleras correctamente iluminadas y hasta una boutique navideña.
Denisse Gutiérrez, vicepresidenta de marketing.
El centro sigue atrayendo a miles de personas, por los servicios que posee. Algunas de sus empresas cambian de imagen y se remodelan.
“El centro siempre será el centro”, afirma la arquitecta Rosa Edith Rada. Y es que atrae y cautiva, aunque no sea la parte media “física” de Guayaquil, sino la histórica, ya que el centro geométrico debe estar entre Urdesa o Kennedy Norte, sostiene la profesional citada.
Sus distintos servicios marcan su personalidad y día a día. Aproximadamente el 98% de las plantas bajas de sus edificaciones en cada una de sus manzanas son de uso comercial.
El arquitecto Felipe Huerta Llona asegura además que el centro sigue vigente, su ubicación es privilegiada, al estar localizado entre dos plantas urbanas: norte y sur.
“Es el espacio en tránsito de decenas de miles ciudadanos en transporte público o en automóvil personal, con alto porcentaje de destino, pese a la oferta de los malls pericentrales, incluso de aquellos de Samborondón”, dijo.
“El centro urbano presta más facilidades para emplazar los edificios comerciales, por sus espacios regenerados, densos flujos peatonales, amplia concurrencia, flexibilidad del crédito, sumados al estado cultural de su gente tropical, bullanguera, sanamente dispendiosa y generosa”, agrega.
Arquitectónicamente expresa diseños particulares, tipológicamente diferentes a los malls suburbanos, o insertos en zonas pericentrales demandantes de consumismo.
Lugares que en su mayoría son saturados de ofertas que configuran la extensa red de locales, desde el profuso bazar árabe, pasando por las tiendas chinas, abastos judíos, hasta los grandes almacenes con un sinfín de giros comerciales.
Además de que su target abarca la más diversa clientela que recorre, como expresa Huerta, el “hormiguero del gran mall a cielo abierto”.
Hoy en día, el centro urbano presta más facilidades para emplazar los edificios comerciales. Esto lo han aprovechado grandes empresas que siguen apostando por este sector, ya sea para remodelar su fachada, cambiar de imagen, entre otros motivos. Comandato, Eljuri y De Prati son algunos ejemplos de lo antes afirmado.
Sobre este último almacén, al estar en una privilegiada ubicación, Luque y Chile (esquina), opina Felipe Huerta que ha sido reconstruido y remodelado interna y externamente bajo el concepto evidente de integración estética y funcional en el entorno comercial y tradicional de Guayaquil.
“Los planos frontales de sus dos fachadas, paradójicamente pasivos en su textura y dominantes en su significante, comunican elocuentemente la función comercial que en su volumen se desarrolla, sin pretensión de megaedificio ni eclecticismo anacrónico, se impone y atrae realzando su marca con honestidad a sí mismo y a sus vecinos”, sostiene.
Para la arquitecta Rada, remodelaciones como estas siempre han estado presentes; lo importante, aconseja, es siempre dejar rastros en la historia... y, por el valor que tiene esta zona de Guayaquil, respetar la identidad arquitectónica preponderante que siempre ha caracterizado al “corazón” de la urbe porteña.
Nueva imagen
Almacenes De Prati decidió remodelar su tienda insigne, ubicada en las calles Luque y Chile (esquina), ya que consideran que este sigue siendo un lugar privilegiado, donde especialmente pasan mucho tiempo parte de sus clientes.
“Era tiempo de modernizar el almacén para mantener la imagen que De Prati está proyectando en sus otras tiendas.
Además, era una oportunidad para brindarle a nuestro cliente un mejor ambiente y mejorar la distribución de los espacios, ampliar y mejorar la exhibición de la mercadería”, manifestó Denisse Gutiérrez, vicepresidenta de Marketing de Almacenes De Prati.
La nueva tienda, inaugurada el 15 de septiembre pasado, fue un proyecto de trabajo conjunto entre colaboradores de la empresa, arquitectos y diseñadores externos. Cuenta con un espacio de un poco más de 6.000 m².
“Para el diseño arquitectónico de la tienda se contrató un diseñador local y para el diseño interior, una empresa del extranjero que trabajó en conjunto con nuestro Departamento de Proyectos y nuestra área de Visual Merchandising”, contó Gutiérrez.
Además, comentó que el almacén tiene un concepto mucho más moderno en comparación a sus otros establecimientos. Posee seis niveles, por lo que hay cuatro ascensores.
La tienda está dotada de un importante sistema de iluminación de alta eficiencia, que significa ahorro de energía con productos no contaminantes al ambiente.
El edificio tiene mucho vidrio, aluminio, acero inoxidable, entre otros materiales. El almacén también contará con una boutique navideña.
Este proyecto ha durado en su remodelación ocho meses y medio, además de todo el tiempo de la planificación.
El próximo 22 de este mes esta empresa también tiene previsto inaugurar una tienda de caballeros en la planta alta del centro comercial Policentro. Además, han iniciado la construcción de su nuevo centro comercial, Plaza Navona, en Samborondón (L.L.V.).
Consejo
La marcada densidad de edificios obliga a soluciones especiales en su arquitectura; constituyen un desafío que debe enmarcarse con sentido orgánico de integración, aconseja el arquitecto Felipe Huerta Llona.
Porcentaje
El 98% de la planta baja de todas las edificaciones de cada manzana son de uso comercial, evidenciable en la movilidad peatonal y densidad de tráfico vehicular, especialmente en horas pico.
Comentarios (1)

Escribir comentario






Ahí es donde se deben establecer normas, políticas, que indiquen la contratación de personal profesional local.