La Escuela Row (Revolutions of Wrestling) es uno de los centros donde se enseña y practica este deporte para sacar nuevos talentos. En la foto aparecen en pleno combate el Tanque del amor y Coyote, luchadores de la Escuela.
Constancia y entrega son algunas de las cualidades que tienen estos deportistas. La mayoría tiene otras ocupaciones en el día; pero espera que llegue el tiempo de entrenamiento para practicar su pasión.
La exigencia física que requieren los entrenamientos es alta. Los talentos cuyas edades oscilan entre los 15 y 35 años deben aprender técnicas bases para la lucha, entre ellas, saber caer, hacer proyecciones, saltos, entre otras. En la imagen se observa a Hammer, quien aplica una patada voladora a Dragon Máster, de la Escuela Row.
Sacando la lengua Iván Bustamante, más conocido como el Cuervo es el líder de la Escuela Row. Iván eligió este personaje porque es fanático del cómic... un vengador que no mide las consecuencias para cumplir sus objetivos. “Lo importante es hacer el bien”, dijo.
El objetivo de la lucha libre profesional es ofrecer un espectáculo, donde existe un guión para hacer más divertida la contienda. En la foto dos luchadores se miran frente a frente antes de empezar la pelea.
La imagen muestra cómo le hacen un candado a uno de los luchadores. Bustamante explica que esta técnica es realizada por profesionales. Además, cada uno de los participantes usan protecciones como rodilleras, coderas, botines firmes,
entre otras.
Esta actividad también es considerada un negocio, ya que ofrecen espectáculos para diversas empresas, entidades, personas particulares, etc. Cabe recalcar que no solo realizan el espectáculo hombres, también hay chicas que se entrenan.
Considerado como un deporte de espectáculo, la lucha libre “vibra” en Guayaquil. Deportistas y atletas se preparan para interpretar un personaje que compita en el ring.
Mayor información: www.rowec.com.






