Tengo pocos meses de casada y descubrí que mi esposo está consumiendo marihuana en casa. Me preocupa porque no sé qué reacciones tiene al consumirlo. No sé cómo ayudarlo, lo amo mucho y temo por mis hijos porque pasan mucho tiempo a solas con él. Aparte tengo dudas acerca de su pasado porque tiene amigas en otro país de donde vino después de mucho tiempo y su trato es muy íntimo y ellas tienen hijos; y no sé si son de él. Incluso no tiene trabajo y dice que es mucha presión para él mantener dos niños que no son de él y los gastos de una casa. Tendremos un bebé.
A.N.
Guayaquil
Por lo visto usted tiene un gran desconocimiento sobre quién es su esposo. Las adicciones son enfermedades de base psicofísicas y su pronóstico es mejor si son atendidas lo más pronto posible.
Las reacciones por el consumo de una sustancia adictiva son variadas y dependen del grado de dependencia que la persona haya generado, el tiempo de consumo y si tiene adicción a más de una sustancia. En todo caso, si no conoce bien la situación de consumo, debe informarse mejor de ello y tener más cuidado con la cercanía de los niños, pues además de poder estar expuestos a algún peligro, están teniendo como modelo de conducta algo no muy adecuado.
Usted menciona algunos síntomas como la apatía, desinterés, falta de constancia (no tiene trabajo, siente mucha presión económica), conducta dudosa (infidelidad), entre otros que se dejan entrever. Estas conductas son características del consumo de sustancias.
Si su pareja no le ha pedido ayuda para corregir su adicción, es posible que se encuentre en un estado “precontemplativo”, es decir, que esté pensando que “no tiene ningún problema” con su consumo o quizás lo haya intentado pero no lo ha logrado y por tanto, no ha pensado en cambiar de conducta o no está motivado para hacerlo. Si usted quiere ayudarlo, oriéntelo a explorar el costo-beneficio de mantener su adicción, si es necesario con ayuda psicoterapéutica. Finalmente, si él no esta preparado para enfrentar su adicción, entonces le tocará a usted enfrentar esta situación con valentía, razonamientos como “amarlo mucho” y “estar esperando un bebé” aunque son importantes, no justifican que arriesgue su bienestar y el de sus hijos por una persona que no quiere ser ayudada.
Dra. Glenda Pinto Guevara,
Psicóloga clínica y especialista TREC en adicciones, pareja, niños y adolescentes.
Telfs.: 232-4066, (09) 961-2322.
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