Imprudentes ¿Nacen o se hacen?
Seguro se los ha topado en alguna ocasión. Pueden herir susceptibilidades, causar disgustos y peleas. Pero su comportamiento tiene cura y está en ellos mismos conseguirla.
A todos nos ha tocado conocer a uno en algún momento. En la oficina, en la casa o en alguna reunión de amigos. Están ahí, con esa frase fuera de lugar o con una expresión que puede dejar desencajado a cualquiera. Los imprudentes aparecen de repente, pero nunca pasan inadvertidos.
“En una reunión familiar en la que mi primo presentaba a su enamorada, otro primo que la conocía lo primero que hizo fue decirle: Tú eras novia de Fernandito y también saliste en una época con Raúl. La chica no sabía dónde meterse”, cuenta Enrique, quien podría escribir un libro con las imprudencias de su primo Carlos.
Nuevo Comentario (1)





