No sé si a las personas les vaya a gustar mi pequeña historia de vida, pero que a mí me cambió por completo. Hace tres años tuve problemas con mi esposo debido a su falta de cariño. Cuando nos casamos hace cinco años todo era maravilloso y me llevaba a la cama hasta el desayuno. Me acostumbré tanto a sus atenciones que pensé que nuestra relación marchaba bien, pero no era así, me había descuidado de él. No lo hice con mala intención, solo que él me había consentido tanto.
Hasta que un día se cansó y puso sus ojos en otra mujer. Me llegó a traicionar y cuando me enteré quedé destrozada. Mis hijos sufrieron mucho al enterarse lo ocurrido. Nuestro hogar se enfermó de amargura y llanto. Siempre me preguntaba en qué fallé y por las ansias de saber en qué decidí buscar ayuda con una psicóloga que responde cartas en El Especialista.
Estuve decidida a no perder mi hogar aceptando mis errores, pero también necesitaba que mi esposo hiciera lo mismo. Hablé con él y le pregunté qué tanto me amaba y me dijo que nunca había dejado de hacerlo, pero que llegó a sentirse tan solo y abandonado por mí, porque nunca lo quería acompañar a una reunión o a caminar por ahí, sino que prefería salir con mis amigas. Decidimos darnos otra oportunidad asistiendo a esta especialista para que nos ayude a superar los problemas. Mis hijos fueron incluidos en las terapias, nos perdonamos por nuestras fallas y malos pensamientos; y ahora que ha pasado dos años volvimos a ser de nuevo una familia unida.
Sonia,
Guayaquil
Compartir
Enviar email
Comentarios (0)

Escribir comentario




